lunes, 7 de diciembre de 2009

La Ciencia y la Tecnología en Venezuela

La Ciencia y la Tecnología en Venezuela

La ciencia, considerada como la institución que proporciona el conjunto de conocimientos básicos del que depende crecientemente la tecnología, está disponible en un sistema mundial de publicaciones, accesible a cualquiera que conozca el idioma, en tanto que la tecnología no está tan fácilmente accesible, en parte debido a secretos industriales, derechos de propiedad y que la tecnología debe aprenderse y fijarse a través de la experiencia.
Las políticas de industrialización sustitutiva en Venezuela, formulada a comienzo de la década de los setenta, adujendo que el país necesitaba la industrialización para evitar las cuantiosas salidas de divisas, en pago de importaciones; la industrialización generaría numerosos puestos de trabajos y así combatir el desempleo y el subempleo y además independizar el país del extranjero, con la producción manufacturera propia. Esto propició la dependencia tecnológica, acentuando la brecha en la comunidad científica local y las necesidades del país acentuando más el subdesarrollo. Generando en los países subdesarrollados una incapacidad de crear y satisfacer sus necesidades tecnológicas, e incluso incapaces de seleccionar y absorber la tecnología importada más adecuada dentro del limitado campo disponible.
Se confiere prestigio a los investigadores que trabajan sobre tópicos avanzados y exóticos cuya selección a veces, dictada la moda científica o la novedad y casi ninguno de ellos tiene algo que ver con los problemas técnicos y científicos que enfrentan los países desarrollados. Esta no es sino otra instancia del divorcio que existe entre la racionalidad individual y colectiva en los países desarrollados.
Algunas de las limitaciones para la innovación tecnológica, en los países subdesarrollados son: - Seria deficiencias en cuanto a la cantidad y calidad del personal técnico y administrativo, requerido para la implantación de los cambios que supone la innovación. – Escasez de servicios de apoyo, como son los centros de documentación, encuestas de recursos naturales, centros de desarrollo y otros. – Falta de estímulo a los científicos y técnicos para que se dedique a la industria, la agricultura y la administración en general, en lugar e interesarse exclusivamente por la gerencia y la investigación.
Razones históricas, culturales, políticas, económicas y sociales, dificultan la transferencia mecánica a los países menos desarrollados de las experiencias en la producción y desarrollo de ciencia y tecnología alcanzada por los países industrializados. Es necesario señalar que “las tecnologías extranjeras” se corresponden con las estructuras culturales, sociales y económicas de los países de origen.
En circunstancias adecuadas, la tecnología industrial importada se puede asimilar rápidamente, aunque puede resultar económica y socialmente ventajoso adaptarla a la situación local. Pero en la agricultura, si bien es cierto que los principios científicos siguen siendo válidos, la tecnología debe ser diseñada específicamente para que se adapte a las condiciones ecológicas, además de tener en cuenta las factores, económicos, sociales, históricos y culturales. En consecuencia, es esencial la investigación de adaptación en este campo. El caso Venezuela, en desmedro del sector agrícola, cuyo crecimiento no solo se estancó sino que disminuyó sensiblemente, mientras que el sector industrial se veía con la clave del crecimiento económico, indudablemente hoy esta concepción ha cambiado, y los problemas de la agricultura y la industria se reconocen como estrechamente interconectados, por cuanto el crecimiento económico requiere del desarrollo simultáneo de la agricultura y la industria.
Es necesario señalar que la tecnología es considerada esencialmente como un bien intermedio, que se importa, se procesa y se reexporta. Para alcanzar un mayor desarrollo técnico no se deben disminuir las importaciones, sino aumentar el “valor tecnológico agregado” durante el proceso de transformación que sitúa entre la importación y la exportación.
Algunas características del mercado tecnológico son: - Dominio por parte de los países vendedores y creadores de tecnología – Control de la instalación y financiamiento de los posibles centros de investigación tecnológica, cuya necesidad surge con la comercialización de la tecnología. – Las tecnologías que se venden son creadas para producción a gran escala lo que ocasiona una capacidad ociosa por la baja demanda.- Los precios no son regidos por el mercado sin que son establecido de manera unilateral.- El proceso de compra venta tiene un carácter privado, no público. – El mercado es de tipo oligopólico, con tendencia al monopolio dada las condiciones en que se realizan las ventas tecnológicas.
El hecho de que un país en absoluto no se dueño de su propia tecnología, ni siquiera en parte, implica: - La descapitalización, producida por los mecanismos de dominación financiera empresarial, derecho de patentes, los instrumentos y materiales técnicos, materia prima y técnicos procedentes del extranjero. – Impide el desarrollo de la industria por encima de la producción de bienes de uso y de consumo inmediato por lo que no se producen bienes de capital. – Traba la calidad de la población, para alcanzar una rápida calificación. – Impide al difusión de la experiencia y el conocimiento de la tecnología, a la totalidad de la población. – Provoca una reducción constante de las necesidades cuantitativas de mano de obra, al propio tiempo que aumenta sus exigencias cualitativa sobre ella. – Concentración geográfica del mercado del trabajo industrial. – Intensa explotación de la mano de obra que queda incorporada al sistema productivo.
La dependencia existe por el hecho de no poder lograr un proceso auto-sostenido, autónomo, en la creación tecnológica. No se tiene el poder de decisión pleno sobre el proceso de desarrollo técnico. Lo que genera una relación entre un país dominante y otro dominado, en la que el país dominado se le atrofia su capacidad endógena, se desarticula su estructura económica y social por la relación dual, se hace económicamente dependiente con un limitado poder para imponer decisiones. Esta agudiza el proceso de subdesarrollo y conduce en a un reforzamiento de la dependencia.
El caso Venezuela, con su política de industrialización sustitutiva en la década de los ochenta, el 80% de la tecnología era importada y pagó al exterior 800 millones de dólares por derecho de patentes y royalties. Ya que los países productores de tecnología se convierten en la fuente única de asesoramiento y asistencia técnica.
El fenómeno de dependencia por importación de tecnologías, que caracteriza a los países subdesarrollados. Que, en la búsqueda de salidas para alcanzar el desarrollo económico e industrial, ven sistemáticamente frustrada sus aspiraciones, ante la imposibilidad de vencer los obstáculos que, cada vez en forma más sutil y efectiva, les crea las potencias dominantes, para asegurar la perpetuación de su dependencia.
En Venezuela la ausencia de una verdadera, racional política de industrialización y desarrollo agrícola, permite, bajo la falsa figura de la modernización, el establecimiento y fortalecimiento de relaciones económicas, técnicas y culturales de dependencia, usufructuaria de la bonanza petrolera y orgánicamente consistente con esta.
La industrialización sustitutiva tuvo como resultado: - Un proceso poco vinculado con los recursos naturales. – La industrialización es de ensamblaje, - Es una industria poco vinculada al recurso humano nacional. – La generación de puestos de trabajo fue muy escasa. – Confirma la distorsión territorial. – Importación de patentes. – Salida neta de capitales. –Alta capacidad ociosa. – Oferta industrial oligopólica. – Alto costo público. – No hubo transferencia tecnológica.
A pasar de los avances logrados en Venezuela, el desarrollo alcanzado ha sido limitado, tanto en el aumento de producción de conocimiento científico, como el la participación de la ciencia en la solución de problemas del país. En la actualidad la dependencia tecnológica sigue siendo tan grave como siempre, lo que se refleja dramáticamente en la producción agrícola e industrial, cuyo crecimiento distorsionado han hecho exclamar a muchos críticos que poseemos una industria de ensamblaje y una agricultura en decadencia, incapaz de suplir las necesidades alimentarías del país. Dado que el esquema simple y lineal aplicado en los modelos desarrollo, dejan de lado la complejidad de los procesos de innovación técnica y la implantación de tecnologías y que contempla una falsa linealidad, al suponer que de la investigación básica fluyen resultados a la investigación aplicada y de esta, a su vez, al desarrollo experimental, hasta ser transmitidos y utilizados, planteando así un ingenua y optimista cascada. Concepción tan unilateral de las relaciones ciencia – tecnología, ha tenido una grave secuela a nivel de la formulación de estrategias, confusión de ámbitos, formulación de objetivos, metas, instrumentos, horizonte temporal, entre otras., todo parece quedar diluido, en último término, en la proposición errónea por simplista, de aumentar la capacidad local de investigación, como elemento suficiente e indispensables para el desarrollo. Por lo que esta concepción, frena la capacidad innovativa del sector productivo, cegando la posibilidad de un desarrollo científico-tecnológico en armonía con la educación, la cultura, el ambiente y la potencialidad natural de nuestros estados.
Rafael Valdez

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